Arquitectura suspendida que redefine Lisboa, Torre Norte
ULMA ha desempeñado un papel clave al diseñar y suministrar más de 400 toneladas de encofrado y cimbra a medida para uno de los proyectos estructurales más singulares de Portugal. La coordinación minuciosa entre el equipo técnico de ULMA y la obra permitió cumplir con los plazos y superar los retos técnicos que surgieron durante el montaje.
La solución adoptada es tan innovadora como funcional: nueve arcos metálicos de gran envergadura, cada uno con un peso aproximado de 150 toneladas cada uno, que sostienen nueve losas suspendidas y distribuyen las cargas a través de únicamente doce columnas. Un diseño que libera el espacio interior y garantiza una planta diáfana y versátil.
Para responder a las exigencias del proyecto, ULMA recurrió a 24 torres de Cimbra T-500, un equipo estándar de gran capacidad de carga, diseñado para trabajar a grandes alturas, en este caso entre los 10 y 34 m, y soportar cargas concentradas a amplios intervalos. La elección del T-500 no fue casual: su versatilidad permitió adaptarse a las condiciones estructurales existentes y a las necesidades específicas del proyecto, garantizando tanto la seguridad del montaje como la eficiencia en la ejecución.
La instalación requirió un cuidadoso proceso de preparación. Primero, se construyeron zapatas para anclar las torres de cimbra y se añadieron contrapesos para asegurar su estabilidad. Dado el tamaño de los arcos, estos se transportaron en secciones y se ensamblaron directamente en obra, apoyados sobre las torres de T-500. A partir de este punto, la estructura comenzó a crecer literalmente de arriba hacia abajo, con el edificio suspendido desde los arcos principales.
Descubre todos los detalles del proyecto en este vídeo.